
El eslabón más débil del sistema de emprendimiento
Existe consenso a nivel mundial que en nuestros tiempos el desarrollo de un país está ligado a su capacidad de crear empresas innovadoras con alto potencial de crecimiento económico y de generación de empleos de calidad. Es así que muchos países han estado trabajando en la construcción de un sistema de emprendimiento para fomentar un esquema masivo de creación de nuevas empresas y potenciamiento de las existentes.
Dentro de la región, Chile es quizás el país más avanzado en la comprensión e implementación de este sistema de emprendimiento, aunque las claves de este sistema son todavía poco conocidas por los afectados y consideradas como un tema sofisticado. Por ahora en nuestro país el sistema de emprendimiento ha estado focalizado principalmente en la creación de empresas innovadoras de alto valor agregado. Si miramos el proceso de creación de este tipo de empresas como una cadena, podemos distinguir entre sus principales eslabones a las universidades, los concursos de planes de negocio, las incubadoras, los instrumentos de capital semilla, los inversionistas ángeles, los fondos de capital de riesgo privados y los fondos de inversión. Cada eslabón tiene su desafío.
La mencionada cadena del sistema de emprendimiento debe funcionar con una alta armonía e interacción entre sus eslabones. Por ser sistémico, la limitante estará dada por el eslabón más débil de la cadena. Si analizamos el estado actual de los elementos del sistema de emprendimiento, son dos los eslabones que hoy aparecen como más débiles: el rol de las universidades como generación de nuevas ideas de negocios y, el financiamiento privado en etapas tempranas de la empresa.
Acrecentar y eficientar el rol de las universidades como fuente de ideas de negocios de alto valor será un proceso largo y complejo, ya que sus claves requieren muchas veces una transformación de comportamiento de profesores, investigadores y autoridades universitarias.
El financiamiento privado en etapas tempranas de la creación de empresas debiera ser la urgencia. Este financiamiento siempre se ha dado aunque de una manera muy limitada y no estructurada, a través de amigos o parientes. La forma que ha tomado a nivel mundial este financiamiento en etapas tempranas de empresas – o en etapas de reformulación de empresas con alto potencial de crecimiento – es bajo la estructura de redes de inversionistas ángeles.
Estas son redes conformadas típicamente por ejecutivos o empresarios que disponen de un capital líquido, interesados en apoyar los nuevos emprendimientos no sólo con recursos económicos, sino con su experiencia empresarial y contactos para asegurar el éxito de la empresa. Por estas características, se conoce también a estos recursos como capital inteligente. Resultan clave para que una empresa logre pasar el llamado “valle de la muerte”. Esta etapa, posterior al capital semilla, es donde la mayoría de las buenas ideas y empresas incipientes pueden desaparecer, no alcanzando a ser sujeto de interés para un fondo de capital de riesgo o para el sistema financiero tradicional.
Existen experiencias interesantes de considerar en Europa y Estados Unidos, donde se reconoce el valor de la existencia del inversionista ángel como clave en el sistema de emprendimiento. De hecho, en el caso Inglés, el mismo año que el inversionista ángel invierte, recibe un 20% de crédito de impuesto y, si tiene pérdidas en el nuevo negocio, recibe un 40% de crédito de impuesto adicional sobre el monto de la pérdida. En Escocia se instituyó un fondo de dineros fiscales por el equivalente a 100 millones de dólares para co-invertir en una relación 1 a 1 con las inversiones ángeles. En Bélgica no se consideran impuestos a la ganancia de capital para inversiones ángeles calificadas. Por su parte, en Estados Unidos, más de 20 estados ya tienen una legislación que otorga crédito de impuestos a inversionistas ángeles que apoyan nuevos emprendimientos y se ha presentado recientemente un proyecto de ley federal con este mismo objetivo.
A pesar que el proyecto MK2 recién fue remitido a la Cámara de Diputados para su tercer trámite, ya existe un grupo de privados que está formulando propuestas para el MK3. Es en esta discusión donde deben analizarse herramientas efectivas de fomento a la participación de los inversionistas ángeles en el desarrollo del emprendimiento. Solo un par de ejemplos fáciles de implementar: (i) incluir en el actual proyecto de ley una exención tributaria a toda ganancia de capital de inversiones ángeles calificadas, beneficio que en el actual proyecto de ley sólo está propuesto para cuando éstos venden sus acciones a fondos de inversión públicos - paradójicamente no incluye a los fondos privados – cuando además es un beneficio que acciones de muchas empresas maduras tienen hoy en nuestro mercado y, (ii) adecuar instrumentos existentes para co-inversión pública a inversiones ángeles, ya que al existir un privado que puso su dinero y experiencia acompañando el desarrollo del negocio, aumenta considerablemente sus probabilidades de éxito y de paso el éxito de la inversión pública en emprendimiento.
Incluir estas medidas básicas en el futuro proyecto MK3 sólo reconocería la criticidad de los inversionistas ángeles en el sistema de emprendimiento, incentivando a quien está factibilizando nuevos negocios y tomando en la práctica, el mayor y verdadero riesgo de un nuevo proyecto innovador.
Fernando Prieto Domínguez
Presidente
Red de Inversionistas Ángeles





































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